Según informó la Dirección General de Tráfico, ambos hechos no tienen relación alguna entre sí, ya que las detenciones se produjeron con varias horas de diferencia. La primera de ellas se produjo a las 16.16 horas del lunes, cuando un vehículo BMW 320 fue sorprendido circulando a 225 kilómetros por hora en un tramo en que la velocidad máxima permitida es de 120. El segundo vehículo, otro BMW 630, fue detectado a las 19.35 horas en el mismo punto kilométrico circulando a 248 kilómetros por hora.
El Código Penal tipifica como delito contra la seguridad del tráfico conducir a una velocidad superior en 80km/h al límite establecido para la carretera.
Los conductores detenidos por este tipo de delito pueden ser condenados a penas de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses, trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días y retirada del permiso de conducir de uno a cuatro años.





