
El presidente del Gobierno aseguró que «en ningún momento» ha tenido informaciones que le hayan hecho pensar que el Gobierno de Ecuador haya podido amparar «a un movimiento como el de las FARC».
Rodríguez Zapatero hizo estas manifestaciones tras recibir en La Moncloa al presidente de Ecuador, Rafael Correa, que visitó Madrid en el marco de una gira europea que también le llevará a Bruselas y París y cuyo objetivo es contrarrestar la «campaña de desprestigio» impulsada contra su país por Colombia.
El mandatario latinoamericano utilizó términos muy duros para referirse al Gobierno de Álvaro Uribe, al que acusó de «ultrajar» su soberanía y de «mentir» a sabiendas tras implicarles en un conflicto que le es ajeno al pueblo ecuatoriano.
Responsabilidades
El jefe del Ejecutivo español evitó atribuir la responsabilidad a ninguno de los dos países y subrayó que «el culpable» es la guerrilla. «Lo que representan las FARC, la violencia el terrorismo que han practicado, no puede dar lugar a un enfrentamiento entre países hermanos y democráticos», explicó.
El interés «objetivo» de España, recalcó Rodríguez Zapatero, es «recuperar la mejor relación» entre Colombia y Ecuador, porque «es lo que beneficia a ambos pueblos». Los dos países rompieron oficialmente su relación el 3 de marzo, dos días después del bombardeo.
El presidente del Gobierno explicó que quien más ha sufrido las consecuencias del enfrentamiento entre las FARC y el Gobierno de Bogotá ha sido «ante todo, el pueblo de Colombia, y ahora de manera indirecta y como consecuencia de los sucesos del 1 de marzo, Ecuador».
Sobre las informaciones difundidas desde Colombia, que llegó a acusar a las FARC de financiar la campaña presidencial de Rafael Correa, señaló que «Ecuador ha sufrido las consecuencias de esta situación y entiendo que responda, que aclare, que deje establecidos algunos conceptos, porque algunas acusaciones han sido muy graves». Por su parte, Correa negó haber tenido jamás vinculación alguna con la guerrilla colombiana ni haber conocido a alguno de sus miembros.
El presidente ecuatoriano pidió a la comunidad internacional que se implique y «vele» para que el «grave conflicto» que vive Colombia no se «desborde» al resto de la región y provoque un nuevo foco de inestabilidad en toda América Latina.





