«Nuestra niña pequeña, Jenna, se casó con un tipo realmente bueno, Henry Hager. La boda fue espectacular. Fue todo lo que podríamos haber deseado», dijo ayer Bush minutos antes de subir al 'Air Force One' en Texas, en el que voló de regreso a Washington.
No existen otras opiniones autorizadas, porque la boda transcurrió ayer bajo un velo de reserva, en la más absoluta intimidad.





