
HISTORIA
Incluido dentro de las maniobras 'Dardo Principal 1-08' que esta unidad está realizando en Navarra, Castilla-León y La Rioja, los miembros de esta brigada llevaron a cabo una parada militar y una exhibición de lanzamiento de paracaidistas.
Este cuerpo de élite con sede en Madrid y Murcia consiguió llenar las gradas del campo de 'La Ribera'. La demostración lo merecía. Minutos después de la una de la tarde un helicóptero de la base de Agoncillo sobrevolaba el improvisado campo de operaciones. Un enorme círculo delimitaba la zona de aterrizaje. El brigada Romero era la voz y en muchos casos los ojos de los asistentes. «Primero se realizarán siete saltos con paracaídas deportivos y a continuación seis miembros de la brigada lo harán con paracaídas tácticos», indicaba Romero. Dos testigos lanzados desde la nave sirvieron para determinar la fuerza y dirección del viento.
A una altura de 700 metros sobre la perpendicular del campo, los hombres comenzaron a descender. «En los campeonatos de precisión los participantes tienen que aterrizar sobre un círculo de dos centímetros de diámetro», señalaba la megafonía.
Más problemas tuvo la siguiente tanda. Las nubes bajas a punto estuvieron de abortar el salto de los 'tácticos'. «Este tipo de paracaídas necesitan unos 300 metros para abrirse, mientras que con los deportivos con 150 es suficiente», reflejaba un miembro de la brigada. Sin embargo, la pericia del piloto del helicóptero consiguió localizar un claro entre las nubes, y a una altura de 1.200 soltar 'su carga'. «Este tipo de paracaídas es capaz de soportar un peso de entre 150 y 200 kilos, lo que permite a los miembros de esta unidad transportar su armamento y munición», explicaba el brigada Romero.
A los sones de cornetas y tambores, y al rítmico paso de La Legión, la parada militar cerró el acto. En la demostración estuvo presente el alcalde de Logroño, Tomás Santos, que saludó a los paracaidistas que tomaron parte en la exhibición.











