
En la plaza de España, donde antes había un supermercado, estará a partir del próximo mes Cáritas interparroquial. El local ha sido alquilado y rehabilitado por el Ayuntamiento. Ahora los voluntarios de Cáritas tienen que realizar las labores de acondicionamiento y montar el ropero.
La nueva sede tiene una superficie de unos 200 metros cuadrados que se divide en departamentos separados con paneles de madera: ropero, talleres y acogida. «Allí no tenemos espacio para hacer la recogida de muebles; de momento, tenemos un sitio provisional que nos ha prestado un particular, pero necesitamos una nave grande donde hacer la recogida de enseres que nos da la gente para, luego, nosotros distribuirlos a los más necesitados», manifiesta Crescencia García, delegada de Cáritas en Alfaro.
Otro importante servicio que presta Cáritas es la acogida de temporeros. Este año, el albergue se volverá a instalar en una nave industrial cercana a la antigua sede. Durante las dos últimas campañas ya había realizado la acogida en esas instalaciones porque en la zona cercana al río del antiguo matadero ya se habían producido asentamientos.
Talleres
Treinta y dos mujeres, en su mayoría inmigrantes o de etnia gitana, asisten a los talleres destinados a la inserción laboral que imparte Cáritas desde octubre. Los responsables y voluntarios de esta institución, junto con el Ayuntamiento, han ido buscando soluciones para que éstos no se hayan interrumpido.
«El trabajo que hacen con estas mujeres no se podía detener, y pusimos a su disposición locales del Ayuntamiento para realizarlos; por ejemplo, las clases de cocina las han impartido en el albergue», comenta la concejala Visitación Sáenz. Todas ellas asisten a talleres de alfabetización, cocina, limpieza y alpargatas. Este año, Cáritas ha logrado colocar a cinco mujeres en tareas de limpieza en distintos domicilios.












