
DATOS
Según los cálculos de Hacienda, se trata de todos los jubilados cuyas pagas no llegan a 10.500 euros, a los que se sumarían aquellos que cuenten con cierto grado de invalidez, que tampoco podrían beneficiarse de esta decisión.
«Técnicamente, se trata de una medida mal tomada, porque no se hace una deducción en la base o en la cuota de retención», indica Muñoz. «Deja fuera a los que más necesitan la ayuda y penaliza a las personas con minusvalías o con hijos a su cargo. Lo único que realmente se consigue es que se rompa la progresividad de los impuestos», explica Juan José Muñoz.
Tampoco los 'mileuristas' saldrían bien parados con la medida prometida durante la pasada campaña electoral, según el consejero. Sus cálculos son que para un trabajador que cobre en torno a los 1.000 euros mensuales (es decir, 14.000 euros anuales contando con dos pagas extras) no va a haber ningún tipo de deducción fiscal. Sólo a partir de los 14.000 euros comenzarían a percibir, progresivamente, la devolución prometida por el Gobierno central hasta llegar a los 400 euros.
Para Muñoz, las familias numerosas también son «penalizadas». «Va a resultar muy difícil que una pareja con tres hijos o más se le devuelvan esos 400 euros porque la deducción se realiza después de haber hecho los descuentos por hijo», indica.
Escasa utilidad
Desde el Gobierno de La Rioja tampoco se ve una verdadera utilidad para esta decisión que ya fue calificada como «electoralista» durante la campaña. Según Muñoz, «los que reciban los 400 euros, que no van a ser todas las personas, ni mucho menos, no pueden cambiar sus hábitos».
«Es imposible reactivar la economía ni nadie va a incrementar sus gastos o cambiar sus decisiones de compra por recibir este dinero porque 400 euros, dividido en 12 mensualidades, da poco más de 30 euros al mes», argumenta el consejero. «Es una decisión populista que no va a tener resultados positivos para la economía española», concluye Muñoz.












