SUSPENSION DE PAGOS
Con la primera fase ya construida, los trabajadores, que no habían cobrado el mes de abril, dejaron el jueves de operar en la zona y ahora son muchas las empresas calagurritanas que se han visto afectadas por esta suspensión de pagos. Fontaneros, carpinteros, electricistas o empresas de material industrial tendrán que acudir a los juzgados para cobrar sus facturas. «Lo veíamos venir y hace ya unos meses dejamos de suministrarles material, pero por la forma que tienen de pagar este tipo de empresas, normalmente a 180 días, nos queda la deuda de lo que les habíamos vendido antes», explicó el responsable de una de las empresas afectadas.
Según la Consejería de Servicios Sociales, no se puede hacer nada más que «resolver el contrato y volver a licitar la obra». Mientras, los empresarios calagurritanos se preguntan si el Gobierno de La Rioja tiene o no responsabilidades subsidiarias y si existe algún tipo de retención de obra con la que puedan verse retribuidos. De momento, durante la jornada del jueves algunos se acercaron hasta las intalaciones de la residencia para hacerse con sus materiales. La empresa bilbaína también estaba construyendo las piscinas climatizadas de Haro y 31 viviendas en Lardero.











