El edil recordó que la obra, ejecutada por Riojana de Asfaltos, se presupuestó en 23,6 millones de euros. Se trata de una zona con 100.000 metros cuadrados de césped, 7.100 arbustos y 1.800 árboles, de los que medio centenar son de gran porte. La urbanización, que es en su gran mayoría peatonal, contará con 350 bancos y 300 papeleras.
En esa extensa zona ajardinada habrá lugar para tres parques distintos, cada uno con sus respectivos juegos infantiles, y una fuente ornamental «que va a dar un estilo especial a la urbanización», afirmó el concejal. El sector albergará 1.700 viviendas, de las que aproximadamente 400 serán de protección oficial, y se pretende que los edificios no tengan un gran impacto visual sobre el entorno más cercano.
Como datos curiosos, cabe señalar que se han utilizado 33.000 metros cuadrados de baldosa; 4.400 de hormigón impreso; 32.600 de adoquín y 55.000 de aglomerado asfáltico de capa de rodadura. «Se trata de datos que por sí solos desvelan la importancia de esta urbanización, que es de avenidas muy amplias y pensada, fundamentalmente, para el peatón», explicó.
El edil indicó que el sector albergará, además, el Paseo Francisco Sáez Porres, cuya longitud superará el medio kilómetro, en sustitución de lo que se ha llamado hasta ahora Paseo de El Campillo. Sáez Porres fue un concejal socialista que perteneció a la primera Corporación de la democracia y falleció durante un Pleno en el año 2000.
A raíz de esta visita, el Grupo municipal del PP recordó en una nota que El Campillo «es un nuevo barrio de la ciudad» con el que los populares dieron «el salto del Ebro». Para esta formación política, supone además una actuación «emblemática» dentro del modelo de ciudad del Partido Popular. Es decir, un sistema en el que se ejecuta primero la urbanización y después las viviendas. «Con ello, los vecinos llegan a un sector con la urbanización finalizada», señaló el PP.





