
Imagen del jolgorio tras el disparo del cohete anunciador de las Fiestas del Santo./JUSTO RODRÍGUEZ
La lluvia, que cayó intensamente a lo largo de la mañana, no impidió que cientos calceatense acudieran a la plaza de España al disparo del cohete, que marcó el comienzo oficial de las Fiestas del Santo.
El alcalde, Agustín García Metola, junto a los miembros de la corporación y el prior de la Cofradía del Santo, José Rioja López, pidió a los calceatenses que disfrutaran con alegría de estos días y, tras el encendido de la mecha, vitoreó, junto al clamor del gentío, "vivan las Fiestas del Santo, viva el Santo".
Tras el disparo del cohete, la alegría invadió todos los rincones de la plaza. Tampoco faltó la lluvia de gaseosa que, parece, que en los últimos años ha sustituido al cava y que se sumó a la que ya caída del cielo con menos intensidad.
El reparto de farias, refrescos y vino en una serie de porrones se tuvo que realizar debajo de los arcos del Ayuntamiento debido a la lluvia. Tras el estallido del primer cohete se sucedieron otros más disparados por los miembros de la corporación.
Las cuadrillas exteriorizaban su alegría bailando alrededor de la fuente vacía de la plaza ante las miradas del resto que se protegían bajo los paraguas. La Banda Municipal de Música, la charanga de la Peña el Salero y un coche de megafonía amenizaron el acto. Previamente, se celebró el Día de Europa con el izado de la bandera de la Unión Europea en el balcón del Ayuntamiento mientras la Banda Municipal interpretó el "himno de la alegría".
Los actos se iniciaron en la mañana con el tradicional desfile de los cuatro carneros, que serán sacrificados para el almuerzo del Santo, que será el gran protagonista estos días y que terminaron su recorrido empapados por la lluvia al igual que los pastores.
Para esta tarde, el programa recoge la bendición de los ramos, el pesado y recuento de las hogazas, la procesión de las prioras viejas, festival de pelota, revista de teatro en el Avenida y actuación y verbena amenizada por la Orquesta Centauro. El primero de los encierros de la tarde fue suspendido por la lluvia.