
CAJARIOJA 77 - SABADELL 74
Es preocupante, por ejemplo, que el Caja Rioja volviera a sufrir de ese modo en el Palacio contra un equipo casi descendido. El Sabadell sabía que si no ganaba se iba a LEB Bronce, y puso todo lo que tenían los 8 jugadores que actuaron. En el Caja, mientras, las urgencias no eran tan importantes, y el equipo se dejó deslizar cuesta abajo durante demasiados minutos. Los catalanes defendían más agresivamente, buscaban y ganaban el uno contra uno, y tiraban con acierto. Así, el Palacio tuvo que volver a sufrir cómo su equipo se iba por debajo de modo casi sonrojante (11-21 en el primer cuarto) ofreciendo una mala imagen y condenándose a sufrir por unos porcentajes muy bajos.
Sin tiro
Lo de los porcentajes es preocupante, pero sólo hasta cierto punto: cuando un equipo mueve el balón bien y encuentra posiciones de tiro cómodas, lo normal es que más tarde o más temprano empiece a meterlas. Lo preocupante es cuando llega el momento de la verdad y quien debe soltar el brazo no lo hace: hay posibilidad de tirar, pero la responsabilidad puede, y el jugador prefiere circular el balón: que tire otro. Ésa es mala cosa, sobre todo si ocurre en un play off. Que jugadores como Simonavicius y Carreto -casi media hora de juego entre los dos- se vayan sin un solo tiro de campo intentado no es buena señal.
Lo que no cambia en el Caja es su capacidad de reaccionar desde la defensa. Volvió a ocurrir desde el tercer cuarto, aunque la manía de perder balones tontos -muchos pasos, muchas faltas en ataque sin motivo- mantenía vivo al Sabadell. Faltaba que alguien se enchufara en ataque, y eso fue cosa de tres: el de siempre, Johnson, que sigue con sus números de escándalo; el de casi siempre últimamente, Navarro, cada vez más metido en todo. Y uno que vuelve, Albano, con 5 triples sin fallo que fueron imprescindibles. El burgalés puede fallar pero, al menos ayer, no se arrugó.
Con eso, el Caja se fue bien arriba (69-60) mediado el último cuarto. Pero Sabadell volvió: cuatro triples seguidos (tres de Ventura) dieron emoción hasta el final. El Caja se sigue mostrando fino en los momentos clave: Navarro hizo siete al final para dar un premio a tanto sufrimiento.








