LOS DATOS
Los frutos de este proyecto común son enormes paneles fotovoltaicos, que cual girasoles rotan para encararse al sol del que se alimentan. Las placas pertenecen a la denominada 'Asociación de Productores Fotovoltaicos de la Fanega Solar Ochánduri', que, recientemente, ha sido reconocida con un galardón que, aunque no da para comer, ilusiona mucho, ya que hace sonar a este pequeño municipio como un referente en la producción energética.
Se trata del 'Premio Sol y Paz, a la labor solidaria', otorgado por la 'Fundación Tierra' y el Parque de las Ciencias de Granada. El reconocimiento les llega, a juicio del jurado, «por ser una curiosa forma de dar nueva vida a la economía rural y convertir a sus moradoras, pastores, agricultores, etc. en propietarios de una 'huerta solar' autogestionada, de 700 kWp, luchando contra los gigantes financieros y convirtiendo un bello punto de la Rioja en un santuario solar del pueblo».
La mayoría de los vecinos del pueblo participa en este proyecto, por medio de la citada asociación.





















