
El varapalo sufrido ante el Real Madrid ha adelantado los acontecimientos. La comisión delegada del club tomó partido por Guardiola el pasado lunes. Una noticia que soplaron sin reparo a los medios de comunicación para oscurecer el famoso pasillo que debían realizarle al Real Madrid. Una intención abortada por el descalabro del Bernabéu.
Otra vez el Barça actúa con celeridad para intentar tapar el enésimo ridículo en los dos últimos años. Lo hace a falta de dos jornadas de Liga para el final de temporada. Dos partidos sin importancia para un proyecto muerto. Joan Laporta lo anunció de forma clara y concisa. «Les comunico que Frank Rijkaard será relevado a final de temporada por Josep Guardiola», afirmó.
Le cuestionaron sobre su cuota de responsabilidad. También sobre la que le corresponde a Txiki Begiristain. Preguntas que desembocaron en un hecho incuestionable: los jugadores se han cargado a Rijkaard. «Se ha agotado un ciclo porque los resultados no acompañan. No se han podido corregir los errores que se cometieron la pasada temporada», explicó tras aseverar que el holandés era el encargado de gobernar la plantilla al tratarse de «la máxima autoridad».
Del nuevo proyecto, una idea básica: «Guardiola garantiza la continuidad del ideario futbolístico que nos ha llevado a los éxitos», dijo Laporta. Un nuevo técnico que será presentado «más adelante», ya que ahora sigue en plena temporada con el Barça B, al que intentará ascender a la Segunda División B.
Moción de censura
Por este motivo, Laporta evitó adelantar cual será la duración de su contrato y quienes le acompañaran en el cuerpo técnico, aunque adelantó que los actuales ayudantes de Rijkaard se irán junto al primer técnico.
Un Laporta que ayer también recibió la noticia de que un grupo de socios, cuyo portavoz es Oriol Giralt, tiene previsto iniciar este viernes los trámites para activar una moción de censura en contra de la gestión del presidente del Barcelona y su junta directiva. El citado socio se personará en las oficinas del club azulgrana para poner en marcha la iniciativa contra el presidente, que se fundamentará en el creciente descrédito que acumula Laporta, así como la situación deportiva e institucional del club.





