Quedan poco menos de cien días para los Juegos, la máxima expresión del deporte como comunión universal y que los tres riojanos que acudirán a la cita asumen con filosofías similares. A unos les parece una distancia larga, otros empiezan a sentir mariposas por el estómago. Todos coinciden en una máxima: darlo todo.
Bajo esa lapidaria frase se esconden vidas responsables y esforzadas. Saben que han superado el listón de unas mínimas o unas máximas para lograr el billete a la gran capital china, pero ahora llega otro reto, inigualable, como poder decir que ellos estuvieron allí.
La saltadora de triple Carlota Castrejana, el tirador Luis Martínez Encabo y el ciclista Carlos Coloma pueden estar orgullosos de pertenecer al grupo de los elegidos. Un trocito de La Rioja estará en el estadio olímpico en la gran fiesta del deporte mundial. Prometen el máximo esfuerzo para llegar lo más lejos, lo más rápido y con la mayor puntería a sus cimas.
La preparación es intensa en esta época. Empiezan competiciones y escalas previas que tienen anotadas en el calendario como plataformas sobre las que tomar el impulso necesario para llegar en óptimas condiciones. Carlota es veterana. Para ella serán sus cuartos juegos. Los últimos. Luis y Carlos asumen una responsabilidad nueva, cargada de respeto y responsabilidad. Así se encuentran a cien días de Pekín.





