«Sería importante aquí confirmar lo que vimos en Barcelona, aunque todavía no estamos al nivel de Ferrari y McLaren. Podemos en alguna ocasión excepcional terminar delante de ellos en la sesión de clasificación y luego en carrera estar más o menos cerca, pero en las paradas para repostar nos tendrían que adelantar como en Montmeló. El objetivo es acercarnos lo mas posible a McLaren y BMW», comentaba Alonso, que desea que Renault se confirme como cuarto equipo.
La lectura más importante que se podrá extraer de la carrera turca será saber exactamente donde está el Renault frente a la competencia. «Venimos arrastrando falta de tracción, gastamos un poco más los neumáticos traseros que el resto y nos falta agarre en la parte trasera en aceleración, aunque eso se logra con nuevas suspensiones. Para el futuro también nos falta un poco de motor».
Alonso no se inquieta por la avería de Barcelona, ya que fue provocada por un rodamiento. Pero no existe una explicación clara de lo que sucedió. Fue algo que no ocurrió en todo el invierno, ni en los ensayos que se hacen en el banco de pruebas de Francia. El caso es que el motor no aguanta tres carreras a plena potencia. «Los plazos de las mejoras están dentro de lo razonable. Los avances logrados en Barcelona han sido una sorpresa y algo inédito en Renault. Estoy contento con el trabajo que se hizo, pero no puede darse esa mejora en cada Gran Premio porque si no acabaríamos ganando el campeonato», ironiza el asturiano.
Incluso Alonso piensa en volver al podio. «Para llegar ahí siempre vamos a tener que depender un poco de los demás, pero ocurre igual que en Barcelona. Si el accidente de Kovalainen pasa una o dos vueltas antes, Hamilton y alguno más hubieran sufrido la sanción que tuvo Heidfeld e igual Alonso se hubiera encontrado tercero. «Pero tienes que depender un poco de lo que pase», advierte el bicampeón del mundo.





