
LA EXPOSICIÓN
Leo Longanesi marcaba así, en su artículo 'L'occhio di vetro' (el ojo de cristal), publicado en 1933 en la revista 'L'Italiano', una pauta que construiría toda la poética neorrealista posterior. Cesare Zavattini concretaría aún más en sus preceptos al respecto: objetividad, finalidad informativa, intento didáctico y creación de una conciencia social.
El neorrealismo italiano fue un movimiento eminentemente cinematográfico surgido en la segunda posguerra mundial, cuyos principales representantes fueron Roberto Rossellini, Luchino Visconti y Vittorio de Sica. Hubo también literatura neorrealista. Y hubo, aunque no tan bien conocida, fotografía de esta misma corriente. En todo caso, las formas de expresión de la época parecen implicadas en la necesidad de una «reconquista de lo real».
La extraordinaria exposición 'NeoRealismo. La nueva imagen en Italia, 1932-1960', inaugurada en la Sala Amós Salvador de Logroño por Cultural Rioja (vista anteriormente sólo en Madrid, en el salón PhotoEspaña, en Zurich y en Rotterdam), muestra el neorrealismo en la fotografía a través de unas doscientas imágenes de 75 autores. El conjunto es impresionante.
La comisaria de la exposición, Enrica Viganò, resalta «el entusiasmo [de aquellos fotógrafos] en la construcción de una nueva imagen de Italia a través de las historias que no hicieron historia, pero tejieron la verdadera trama de lo que somos actualmente». Es Italia, pero no se diferencia tanto de España, como subrayó el concejal Carlos Navajas en la presentación.
Los nombres de los autores quizás no digan mucho aquí: Franco Pina, Fedele Toscani, Alberto Lattuada, Mario Giacomelli, Mario Dondero, Ugo Zovetti, Pablo Volta, Renzo Chini, Carlo Bevilacqua Es mejor ir y ver sus fotos. Fotos de verdad. «Realidad como nosotros mismos / como disciplina interior / como piel y alma».











