
Los combates entre Hezbolá y los partidarios del Gobierno libanés continúan un día más en la capital. Beirut ha sido escenario esta tarde de explosiones y tiroteos entre ambas facciones, según han informado las fuerzas de seguridad, que han confirmado que se están produciendo intensos combates en al menos dos distritos./ REUTERS
Respuesta internacional
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha hecho un llamamiento a los grupos leales tanto al Gobierno como a la oposición para poner fin a las barricadas que mantienen bloqueadas varias carreteras y el acceso al aeropuerto en Beirut. Desde la ONU "estamos muy preocupados por el potencial de una mayor escalada de la situación" en Líbano, ha asegurado el enviado de Ban en este país, Terje Roed-Larsen.
La otra gran preocupación de la ONU ante la situación en el país es la incapacidad de los dirigentes libaneses de elegir un presidente. Roed-Larsen ha amnifestado en este sentido que los últimos choques demuestran que Líbano se enfrenta a "retos de una magnitud que no se había visto desde el final de la guerra civil", y ha adelantado que la situación podría tener serias repercusiones regionales.
La propuesta de Estados Unidos para zanjar la crisis consiste en que la ONU considere "medidas adicionales", como sanciones, si Siria y Hezbolá no avanzan en una solución, tal y como ha manifestado el embajador estadounidense ante la ONU, Zalmay Jalilzad. Hezbolá debería "operar en el marco de la ley", dejar de retar la legitimidad del Gobierno de Líbano y apoyar la elección de un presidente, según Jalilzad.
Además apuesta por que Siria delimite su frontera con Líbano y establezca relaciones diplomáticas con su vecino. "A falta de ese tipo de acontecimientos, el Consejo tendrá que hacer frente a estos retos y abordar el problema adoptando las medidas adecuadas", como una nueva resolución del Consejo de Seguridad o sanciones.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha instado a contenerse a los grupos suníes y chiíes enfrentados en combates en el Líbano y ha apelado a los partidos a reanudar la búsqueda de una solución a la crisis constitucional que arrastra el país: "Los miembros del Consejo de Seguridad instan a todas las partes a ejercer la calma y la contención, y llama a la reapertura inmediata de todas las carreteras".
Hezbolá interpreta la decisión del Gobierno de cortar la red de comunicaciones como "una declaración de guerra"
Beirut ha registrado intensos combates después de que el Ejecutivo amenazase con cortar la red de comunicaciones a Hezbolá
Los enfrentamientos comenzaron anoche tras la huelga general que terminó con barricadas en el acceso al aeropuerto, que está cerrado
La oposición libanesa, encabezada por el movimiento chií libanés Hezbolla, ha rechazado la propuesta planteada horas antes por el líder de la coalición gobernante, Saad al Hariri, para poner al conflicto entre los miliciano leales a las dos partes rivales, según informa la televisión de Hezbollah, Al-Manar. El líder de la coalición gobernante, Saad al Hariri, proponía, en una aparente marcha atrás, que dejaría en un "malentendido" la decisión anunciada de declarar ilegal la red de comunicación del grupo chií.
El líder de Hezbolá, Hasan Nasralá, ha considerado esa decisión como "una declaración de guerra o el inicio de una guerra" dado que ese sistema es "la principal arma de la resistencia". Su respuesta ha sido tajante: "Cortaremos la mano que se acerque a las armas de la resistencia", pero a renglón seguido ha querido aclarar que "nosotros no estamos declarando la guerra, sino proclamando el derecho a defendernos".
Desde Hezbolá han asegurado que el Gobierno libanés les ha ofrecido mantener la red de comunicaciones a cambio de retirar su campamento del centro de Beirut, oferta que ha sido rechazada por el grupo chií. Esta infraestructura se utiliza para la comunicación entre los dirigentes y los centros de poder del grupo. Nasralá ha explicado que no es una red pública y que no se utiliza para comunicaciones exteriores ni para espiar al Gobierno.
Intensos combates en Beirut
La decisión del Gobierno ha provocado que los combates entre Hezbolá y los partidarios de Hariri se extiendan por el país. Beirut ha sido escenario esta tarde de explosiones y tiroteos entre ambas facciones, según las fuerzas de seguridad, que han confirmado que se están produciendo intensos enfrentamientos, que se han iniciado en la céntrica zona de Corniche Masra, se han trasladado también a los barrios de Ras El Nabah, Beshara Al Juri y Barbur, así como al valle de la Bekaa en el este del país, donde de momento tres personas han muerto y al menos doce han resultado heridos, según el canal de televisión libanés LBC.
Al Yazira muestra imágenes en directo de Beirut, en las que se ven edificios que han sido atacados y se escuchan continuos tiroteos y explosiones, así como a miembros del ejército desplegados en las calles de la capital, que han intervenido en alguna ocasión para intentar detener los choques. Los medios libaneses informan de que, en Ras El Nabah, seguidores de Hizbulá están intentando tomar dos sedes del partido Corriente de Futuro, encabezado por Saad Hariri, líder de la mayoría gubernamenta. Corniche el Masra ha sido tomada por grupos de individuos armados, mientras los civiles se han retirado a sus casas.
Una crisis de difícil solución
Los enfrentamientos comenzaron anoche cuando estaba convocada una huelga general para protestar por el aumento del coste de la vida que finalmente desembocó en un acto violento entre grupos rivales, así como en el cierre de los accesos al aeropuerto internacional Rafik Hariri de Beirut, donde Hezbolá ha colocado barricadas que no retirará hasta que el Ejecutivo decida retractarse.
La solución a esta crisis radica, según Hezbolá, en "anular las decisiones ilegítimas de un gobierno ilegítimo", al que han acusado de ser "una marioneta" del líder druso, Walid Yumblat y de Estados Unidos. Además, insisten es necesario sentarse para discutir el plan presentado por el presidente del Parlamento libanés y socio de Hezbolá, el también chií Nabih Berri, quien ha pedido formar una mesa redonda de 14 miembros pertenecientes a todas las corrientes libanesas que trate de todos los asuntos en discordia.
Sin embargo, insisten en que no va a haber un conflicto confesional en Líbano, entre chiíes y suníes y que Hezbolá nunca recurrirá a la fuerza en el interior del país para dar un golpe de estado o provocar un cambio de gobierno, sino "para defender las armas", entre las que ha incluido la red de comunicaciones.