Según los vecinos, la pareja se había sometido incluso a un tratamiento de fertilidad para que ella pudiera quedarse embarazada. Las primeras conjeturas señalan como causa a una depresión posparto, lo que pudo conducir a la madre a un violento arrebato. La muerte del bebé, según fuentes de la Delegación del Gobierno de Canarias, se produjo durante la pasada madrugada por asfixia, aunque aún queda por realizar la autopsia que determinará el motivo del fallecimiento.
La mujer agredió también a su marido, quien necesitó de cuidados médicos. Ambos sufren un fuerte impacto emocional, lo que no impidió que la mujer fuera detenida y pasara ayer por las dependencias policiales para declarar.
La mujer tiene 32 años y se encuentra sin trabajo, mientras que el padre, de 35 años, es propietario de una pequeña empresa de construcción. Se casaron hace cuatro años y, en opinión de los vecinos, se trataba de una pareja «maravillosa», a la que la niña les vino como caída del cielo. «Llevaban mucho tiempo en tratamiento para intentar tener esa criatura», dijeron los vecinos. También explicaron que se trata de una pareja de «honrados trabajadores». «Jamás oímos ningún tipo de discusión -añadieron- ni ninguna cosa negativa de ellos».
Una de cada diez
La depresión posparto, según explican los manuales, puede tener una causa concreta, bien porque el hijo no ha sido deseado, bien porque ha nacido con una malformación o por cualquier otra circunstancia. Sin embargo, la depresión puede manifestarse sin que haya motivo alguno, al menos aparentemente, ni siquiera para la propia madre.
Lo más frecuente es que surja durante el primer mes del nacimiento del bebé, pero hay casos -excepcionales- que aflora a los cinco o seis meses. Esta patología afecta a una de cada diez parturientas. La tristeza es uno de los síntomas más frecuentes. Las pacientes se sienten bajas de ánimo, infelices y desgraciadas la mayor parte del tiempo, aunque estos síntomas pueden empeorar en algún momento (por las mañanas o por las tardes). La irritabilidad con frecuencia acompaña a la sensación de tristeza. La paciente puede estar irritable con su marido, con sus otros hijos e incluso con el recién nacido.
Las nuevas madres se sienten, a veces, abrumadas y fatigadas, pero la madre con depresión posparto se siente tan agotada que llega a pensar que padece alguna enfermedad física.















