
Le bastó al Valencia con el gol de Silva para certificar su superioridad, aunque pudo irse al descanso con más ventaja si Villa no hubiese estrellado el balón en el poste diez minutos después. Cuando abrió el marcador, el Valencia decidió echarse atrás y ceder la iniciativa a los visitantes, que sólo crearon algo de peligro con Sergio García. El Zaragoza, con Aimar y Diego Milito en el banquillo, no inquietó demasiado la portería de Hildebrand, a quien sólo puso en apuros en la primera parte Sergio García en una ocasión aislada. El Valencia, en cambio, gozó de hasta cinco oportunidades en el primer tiempo.
Sacó Villanova a Aimar para dar calidad y profundidad al Zaragoza, pero no mejoró demasiado, dominado de nuevo por un Valencia que tuvo suficiente con contener en el medio campo. Dada la timidez del conjunto aragonés para traspasar el medio campo, el equipo de Voro se encontraba muy cómodo. Su única inquietud eran los disparos desde larga distancia, pero la puntería tampoco estaba con el Zaragoza.
No le quedaba otra al Zaragoza que apretar, pero aparte de empuje necesitaba bastante más. Hildebrand tuvo que sacar una gran mano tras un lanzamiento de Gabi, que en el segundo tiempo tomó el relevo de Sergio García.





