
DOS GENERACIONES
Gitano del barrio madrileño del Rastro, su madre vendía lotería por bares y cafés y a los dieciséis años ganó en París el premio Sarah Bernardt del Teatro de las Naciones. Pilar López, una de sus grandes maestras, dijo de él que «era como la tierra misma; una raíz tan fuerte que ta sube hasta el cielo».
El maestro comentaba ayer que es un placer volver a Logroño y que llega rodeado de un gran elenco de profesionales: «Dos generaciones es un paseo por la esencia de la danza flamenca, por los palos tradicionales». Y es que El Güito está considerado como el más grande intérprete de la soleá y según los especialistas ha hecho de este estilo «una joya, con la rara facultad que tiene para trasladarse del taconeo enérgico a una grácil levedad en un tránsito sin violencia». Sin embargo, el bailaor madrileño confiesa que también se siente «muy a gusto» en otros estilos como «la siguriya o farrucas, palos que haré en Logroño». Sobre el baile actual destaca la enorme técnica de los nuevos intérpretes, aunque matiza que «quizás les falte algo de personalidad». Ha bailado con el compás de las mejores voces, «pero si tuviera que destacar una me inclinaría por el Indio Gitano».











