
- Como suele, ha pegado otro 'bandazo narrativo' .
- Han pasado casi treinta años de la aparición mi primera novela y siempre he dado esos bandazos. Cada libro que publico no tiene nada que ver con el anterior. Hay que escribir desde la frontera de lo que no sabes, meterte en camisa de once, doce o trece varas. Eso sí, sin llegar a torturarte. Isaiah Berlin dividía a los escritores entre erizos y zorros. Los erizos son los que se enroscan siempre sobre sí mismos, como si escribieran el mismo libro. Los escritores zorro, que caminan hacia el horizonte en busca de nuevos paisajes. Como escritora me muevo igual que un zorro. Como Picasso decía, carece de sentido pintar un cuadro cuyo resultado conoces de antemano.
- No renuncia a un cierto sentido del humor.
- No. El título es un poco burlón y humorístico. Salvar el mundo es un empeño inalcanzable. Las instrucciones suelen ser algo pequeño. Pero salvarse a uno mismo es una posibilidad cierta. Como decía, si tratas de ser una buena persona harás de 'tu' mundo y 'el' mundo un lugar más habitable.
- ¿Alguna moraleja?
- Quizá que, a pesar de los pesares, no debemos perder la esperanza en la fuerza de la vida, en la pura alegría de vivir y en nuestra propia capacidad de adaptación. Una fuerza de la vida capaz de gestas y ejercicios de supervivencia prodigiosos.











