
- ¿Le gusta a uno que le homenajeen?
- Nunca he buscado cosas de éstas. Pero esto me ha tocado el corazón.
- ¿Riojano hasta qué punto?
- Por los cuatro costados: bisabuelo, abuelo y padre.
- ¿Hace un balance de su carrera?
- No, nunca. Yo no me tomo mi trabajo como un trabajo de autor, sino como un artesano, como un oficio. No miro para atrás. Trabajo cuando me dan trabajo y cuando no, pues no trabajo. Pero tampoco lo busco. No soy un cineasta al uso.
- La palabra clave es oficio.
- Sí, porque yo empecé desde lo más bajo, llevando cafés Pasé a ayudante y he hecho todo tipo de trabajos en el cine. Ha sido mi vida. Cincuenta años de trabajo sin otra intención que hacerlo siempre lo mejor posible.
- Por ahí empieza la dignidad.
- Claro, sobre todo, no haciendo cosas en las que yo no creía o pensaba que no había que hacerlas. Todo lo que he hecho siempre ha sido porque pensaba que debía hacerse y que aquello debía existir.
- ¿Cuánto ha evolucionado el cine en cincuenta años?
- La principal diferencia es cómo se recibe el cine, cómo se consume. El público está solicitado ahora por muchas más cosas. Antes el cine era la única fuente lúdica del pueblo llano, la única forma de divertirse y la única forma de cultura. Porque ni al teatro se podía ir entonces; el cine era asequible, se estaba calentito Y era una evasión, era el mundo de los sueños.
- ¿Y ya no hace soñar?
- Ahora hay muchas cosas más. Pero el cine de ahora busca más las sensaciones que la historia. Las películas parecen videoclips, con montajes muy rápidos, banda sonoras estridentes Que el espectador esté un poco atolondrado de imágenes y salga creyendo que se lo ha pasado muy bien.
-
- Siempre debería ser algo más. Siempre he pensado que el cine puede influir mucho, hacer daño o enriquecer Siempre he pensado en el cine como un espejo de la sociedad que debe tener un punto de crítica sin aburrir.
- Cine social, cine denuncia Sus películas tienen algo de eso.
- Si no denuncia, por lo menos hacer reflexionar. Pero sin aburrir; el cine de simbolismos y esas cosas nunca me ha gustado, es
- Para 'dar algo' hacen falta talentos como el de Rafael Azcona.
- Para saber en qué España hemos vivido hay que ver el cine de Rafael.
- Otro cineasta de oficio.
- Así es. Él solía decir que le pagaban por escribir guiones y que alguna vez hasta podía comer langostinos.
- Más que para langostinos, el cine actual parece estar para lentejas. ¿Ha entrado en crisis, como se ha dicho siempre del teatro?
- No sé. No me gusta el mundillo del cine ni lo frecuento.
- Usted no es académico pero da clases. ¿Qué enseña?
- Lo primero que pregunto a mis alumnos es por qué quieren hacer cine. Y lo segundo que les digo es que el que piense que el cine es eso del papel
- Le robo la pregunta ¿Por qué quiere hacer cine Roberto Bodegas?
- Porque lo probé y dije, esto es lo mío.
- Cincuenta años en el cine y otros tantos en el PCE.
- Ahora todos los comunistas cabemos en un taxi. La sociedad de consumo ha arrasado la ideología. Pero habrá que seguir.












