«Basta a veces, simplemente, un recuerdo para que una persona nunca muera y que perdure en nosotros mientras vivamos». Pilar Burgos se fue hace unos meses tras una E.L.A (esclerosis lateral amiotrófica). Tras el último reportaje publicado por ustedes, de Olga Bejano, al igual que ella, Pilar, después de papeleos y futuras ayudas que nunca llegaron, recibió el cuidado y cariño de sus 2 hijos, que nunca se quisieron y se unieron tanto, así como del resto de sus seres queridos; un especial y eterno agradecimiento a Milagros y a Asun, amigas de verdad que, fieles a su cita, cada martes y jueves acompañaban a Pilar al café, algo que Pilar ansiaba como la luz que Olga transmite en sus relatos; algo que es banal y cotidiano para los que estamos sanos y algo tan maravilloso para las personas con dependencia.
Raquel, su nieta, estaba junto a otros en el momento en el que Pilar dio el último suspiro a la vida. Siéntete orgullosa y no te vengas abajo por recordar ese instante, porque ella, esté donde esté, estará feliz por irse de este mundo en compañía de alguien tan cariñosa y 'refunfuñona' como tú.
Sólo la constancia, el amor y el altruismo de familiares y amigos hacen que un enfermo con dependencia tenga mejor calidad de vida; porque las ayudas y promesas incumplidas de ustedes, este gobierno parlanchín, no valen nada.