Sólo en Indiana, donde pronunció estas palabras, se han registrado 200.000 nuevos votantes. Por primera vez en 40 años los candidatos se han recorrido a conciencia el estado y han puesto en pie una organización de oficinas y voluntarios que dejará frutos más allá de las primarias. Gracias a ello, los republicanos, que han ganado invariablemente este estado desde 1964, no podrán darlo por descontado este año. Su candidato, John McCain, cuenta con pocos fans entre los verdaderos conservadores.
Barack Obama y Hillary Clinton escuchaban en silencio desde las mesas del Centro de Convenciones de Indianápolis el miedo de sus correligionarios, expresado en voz alta por el líder de su partido. «Tenemos que unirnos alrededor del candidato que salga elegido. Será duro si tu candidato no es el que gana, pero es importante recordar que en el largo plazo esto no se trata de Barack Obama o Hillary Clinton, sino del futuro de nuestro país».











