El técnico vinatero tiene claro lo ocurrido: «En la primera vuelta obtuvimos 21 puntos y en esta segunda sólo llevamos 13. Las lesiones múltiples que hemos padecido y las sanciones en dos partidos claves han mermado mucho el poder del equipo y ahora nos vemos en esta situación, que es difícil, pero que seguro que vamos a llevar adelante».
Es uno de los clubes que más jugadores ha utilizado a lo largo de la campaña: «Por las lesiones y porque ha habido jugadores del Celta y del juvenil que han merecido disputar unos partidos con el primer equipo».
Ahora tienen que dar el último acelerón, ante el Haro, en El Mazo y contra el Yagüe en Las Viñas, para finalizar la temporada: «Lo bueno es que dependemos de nosotros mismos y que esta misma semana, por méritos nuestros o por deméritos de otros, podríamos estar ya salvados definitivamente. Aunque los de abajo vienen pegando fuerte».
No le arredra jugar ante el Haro: «No, porque ante los mejores equipos es frente a los que mejor hemos jugado y contra los que nos hemos sentido más fuertes. Hemos obtenido buenos resultados, y, sin embargo, contra equipos como el nuestro, hemos tenido más dificultades o hemos hecho peores encuentros».
Ibar está a gusto en Cenicero y contento con el trabajo realizado: «Solamente puedo tener buenas palabras para los directivos y para los jugadores con los que he trabajado este año. El año que viene, si continuamos en Tercera, habrá que hacer algunos cambios, pero mantendremos la idea con la que hemos estado trabajando esta temporada. Sólo nos falta dar el último acelerón».





