Las listas de espera y las demoras en las revisiones han sido dos de los puntales sobre los que han pivotado las preguntas parlamentarias de la oposición al Gobierno. Sin embargo, para Salud, no existe tales problemas y, para el consejero, José Ignacio Nieto, «se están utilizando como un arma política».
Los datos de la Consejería señalan que los niños con una patología tardan una media de siete días en ser tratados o intervenidos. «Lo que ocurre es que una de las mayores demandas proviene de lo que se denomina el 'niño sano', y se trata de pesar, medir... Antes, los médicos de familia se encargaban de esto, pero ahora son los pediatras», dice Nieto.
Tampoco en Ginecología se producen enormes retrasos. Según el consejero, «si existe una patología, trascurren muy pocos días desde que se deriva del médico de cabecera hasta Ginecología. La respuesta es inmediata».
Es en la medicina preventiva donde aparecen los retrasos. «Las revisiones son necesarias y están sujetas a unas pautas, aunque a veces existe tal exceso de revisiones que resulta difícil dar respuesta», alega el máximo responsable de Salud.
En este sentido, entre los datos destacados por la Consejería, resaltan que la tardanza para la realización de una prueba diagnóstica, como media, sólo llega a una semana. Mientras, la espera para acudir a una consulta con el especialista se eleva hasta los 20 días, teniendo en cuenta toda la cartera de servicios. Es decir, los pacientes de Ginecología y Pediatría tardarían menos de la mitad de ese plazo en ser recibido por sus respectivos profesionales.
Además, la Consejería prepara un programa de actuación, «que será presentado en breve», en palabras de Nieto, «para gestionar mejor los medios y conseguir con las demoras en materias como Ginecología sean lo menores posibles».
El PSOE, sin embargo, considera que está situación no es de recibo, por lo que el mes pasado lanzó una campaña para protestar contra la atención ginecológica, en la que recaba firmas y exige al Gobierno la contratación de más médicos. Los socialistas, incluso, han denunciado que existen listas cerradas para las revisiones periódicas y que estos casos de desatención se agravan en el Hospital Fundación de Calahorra.











