Respecto a las cifras del 2006, la Consejería señala que también se ha conseguido una leve reducción de los retrasos, pasando de 44 días en el 2006 a los 40 ya citados del pasado año. Lo que sí se ha incrementado es el número de pacientes en lista de espera quirúrgica, punto en el que se ha pasado de 3.736 personas durante el 2006 a 4.232 el pasado año.
«La lista de espera supone un desfase entre la oferta y demanda sanitaria», explica José Ignacio Nieto, consejero de Salud. «Y en el campo sanitario resulta muy difícil ajustar estas dos variables hasta que desaparezcan las demoras», incide.
Pese a esta dificultad de llegar a la cota cero («prácticamente imposible», en palabras de Nieto), el consejero considera «muy satisfactorias» las cifras que sitúan a La Rioja como la primera comunidad autónoma en respuesta rápida a las operaciones quirúrgicas, sólo por detrás de Melilla (con 31,3 días), en esta clasificación elaborada por
«No hemos hecho nada especial y los datos son muy parecidos a los de diciembre del 2006, antes de la apertura del Hospital San Pedro», asegura Nieto. «Tratamos de mantenerlos aunque encontramos los mismos problemas que el resto de comunidades», añade.
Estos 'problemas' son diversos, pero especialmente destaca la carencia de médicos y el aumento del número de pacientes. «No contamos con tantos sanitarios como quisiéramos y, por ejemplo, la simple gripe de un especialista puede disparar una lista de espera», justifica el consejero. Al mismo tiempo que se produce esta falta de profesionales sanitarios, «cada vez hay más usuarios del sistema y también las personas acuden al médico con más frecuencia», asegura.
Aunque estas dos variables no han podido ser controladas, lo que sí ha conseguido el San Pedro es «ajustar las necesidades de la sanidad riojana, ampliar la cartera de servicios y las posibilidades de una asistencia más amplia, incluyendo técnicas nuevas», alega.
La puesta en funcionamiento del Centro de Alta Re-solución para Procesos Asistenciales (CARPA) también ha logrado reducir las demoras. «El CARPA nos ayuda a que, sin poder incrementar como nos gustaría el número de médicos, podamos mantener estos tiempos de espera y mejorar la atención de los riojanos», concluye Nieto.












