
«Nuestro trabajo va mucho más allá de la atención durante el embarazo y el parto», apunta como premisa su vocal, Rosana Garrido. Según explica, sus funciones abarcan un amplísimo abanico de prestaciones que van desde la adolescencia de una mujer hasta la menopausia. Desde la planificación familiar y la educación sexual en las primeras fases, hasta la atención a los recién nacidos en el momento de dar a luz. «Sí, sentimos que el nuestro es un trabajo reconocido, pero al mismo tiempo hay una parte de él bastante desconocido o marcado por los tópicos», opina.
Estereotipos como, por ejemplo, que sea una profesión exclusiva de mujeres. «Nosotras seguimos siendo una mayoría», indica, «pero sólo por una cuestión histórica y, de hecho, cada vez hay más hombres que estudian Enfermería y optan por esta especialidad», agrega Garrido.
Al hilo del lema escogido para celebrar esta efeméride -'Una caricia, la mejor inversión de salud'- la jornada de ayer incluyó también un taller práctico de masaje infantil y una charla sobre la importancia del contacto piel con piel desde el nacimiento a cargo de la matrona Belén Gabarre. En ella, la especialista detalló los beneficios de estrechar este vínculo entre madre e hijo desde el instante mismo del alumbramiento aprovechando el altísimo grado de recepctividad que muestra el bebé a estímulos externos nada más nacer. Una relación íntima y sin obstáculos que sólo una madre, a través de los consejos de una matrona, sabe establecer.





