
Todo depende de lo que haga el conjunto riojano, que ganando uno de los dos encuentros que le quedan -contra Athletic, en Lezama, el próximo domingo a las seis de la tarde, o frente al Zamora, en el último encuentro liguero-, evitaría cualquier problema y especulación respecto al futuro, porque se salvaría definitivamente.
Sin embargo, poniéndose en lo peor, es decir, que pierda los dos partidos que le restan por disputar, tienen que darse resultados favorables a los equipos que tiene por detrás, que son el Athletic y el Burgos.
Si pierden ante el Athletic, éste le pasaría en la clasificación y le dejaría en el decimoquinto puesto, ya que en el empate con el Valladolid B, el average es mejor para los pucelanos, que van decimoterceros en la clasificación, mientras que el Logroñés es decimocuarto en este momento.
El Burgos, ese rival
Ya sólo quedaría el Burgos, que ahora está a cuatro puntos y que juega las dos últimas jornadas ante el Peña Sport y el Palencia. Si el Logroñés consigue dos empates y el Burgos dos victorias, el conjunto castellano se situaría por delante en el empate a puntos entre ambos.
En este caso, habría que ver lo que hacen Athletic y Valladolid B, que también podrían quedarse sin puntuar y se darían nuevas posibles combinaciones con bilbaínos y pucelanos.
Si el Burgos gana uno y empata el otro y el Logroñés pierde los dos, pasaría lo mismo. Ambos están empatados en el average particular, pero ganaría el Burgos en la diferencia general de goles. Sin embargo, si el Burgos pierde un partido, el conjunto blanquirrojo queda fuera de cualquier peligro, puesto que le saca esos cuatro puntos ya mencionados.
En cualquier caso, una victoria blanquirroja acabaría con cualquier tipo de especulación y le daría la ansiada permanencia.





