
Durante este curso, los responsables de Rey Pastor decidieron trabajar un lema, 'Somos diferentes, somos iguales'. «Aproximadamente el 13% de los niños de Infantil son extranjeros y en la nueva escolarización, el número de inmigrantes alcanzará el 20%», explica José Antonio García, director del centro. El último viernes del mes de abril, sus alumnos de tres, cuatro y cinco años llevaron la teoría a la práctica.
La actividad se dividió en talleres. En el de África, por ejemplo, los escolares vieron a la madre de un alumno, natural del Congo, bailar sus danzas y tocar sus instrumentos. Igual sucedió con Latinoamérica, con los países del Este de Europa o con los árabes. «Al principio se extrañan pero después les gusta. Aspiramos a mostrarles que el mundo tiene más cosas que las que ellos viven a diario», cuenta la profesora Julia Fernández.
Los elementos tecnológicos, como los vídeos descargados de Internet y los 'power-point', completan los materiales básicos para desarrollar las actividades. La participación de los padres también representa un punto básico del taller porque ellos proporcionan materiales (vestidos, pinturas, artesanía) para acercar sus culturas a los niños. Así, se integran en la educación de sus vástagos, como sucede con una pareja de sordomudos cuyos hijos estudian en Rey Pastor. «Les pedimos que enseñaran a los alumnos el lenguaje de los signos y ellos estaban encantados», relata José Antonio García.











