
El suceso ocurrió poco antes de las seis de la mañana. Momentos después, desde el centro de emergencias SOS Rioja se movilizó a la Policía Local, Guardia Civil, Bomberos y al responsable de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil del Ayuntamiento.
Miembros del cuerpo de Bomberos se encargaron de limpiar parte del desprendimiento y de habilitar un carril de circulación, mientras que la Guardia Civil señalizó la zona.
Según técnicos de Protección Civil, aunque el desprendimiento no fue de grandes dimensiones -entre 10 y 15 metros cúbicos de tierra y piedras-, el riesgo para la circulación era alto.
Las labores de limpieza concluyeron sobre las 15.00 horas de la tarde de ayer, momento en el que la carretera volvió a abrirse al tráfico rodado.











