
Es curioso ver cómo a plena luz del día, cuando debería ser complicado atisbarlos, los conejos entran y salen por los pasos que se han hecho entre el vallado. Los cazadores han comprobado también los destrozos que están originando en los puentes de la autopista que «están totalmente huecos» por las minas que están haciendo para trasvasar la vía con total impunidad y sin el peligro de ser atropellados. «El problema de la autopista es que no podemos cazar en las inmediaciones por motivos de seguridad. La concesionaria nos hace responsables si al bichar (cazar con hurón) algún conejo invade la vía y provoca un accidente; y con estas premisas nadie quiere hacerlo», explican desde las asociaciones de cazadores. Otro problema es que «la empresa no está concienciada con el tema y no limpia de forma suficiente las inmediaciones que es donde se esconden». Con sus permisos correspondientes, los cazadores alfareños aprovechan los lunes para bichar en lo que ellos llaman 'zonas de seguridad': las inmediaciones de la N-232, las de la autopista y las del Canal de Lodosa.
«Esto no es cazar»
Tanto los cazadores alfareños como los de la localidad de Aldeanueva de Ebro reconocen que «esto no es cazar. No es divertido cazar las piezas de esta forma». Pero su conciencia les lleva a hacerlo así para aplacar el número de estos mamíferos que inundan los campos. «Estamos muy concienciados con el tema y no cabe duda que tenemos en nuestras manos colaborar en todo lo posible y por eso no dudamos en ayudar a los agricultores tanto con la colocación de vallas como con la caza en aquellos lugares donde puede haber destrozos cuantiosos».
Los cazadores riojanos tienen muy clara su postura sobre el papel que juegan unos y otros al respecto: «Tenemos que colaborar con el agricultor que al fin y al cabo es el que se está jugando el pan de cada día».











