-¿Cuántos niños suelen venir a Haro cada verano?
-En comparación con el número de habitantes, vienen bastantes, pero necesitamos más familias que quieran acogerlos durante los dos meses de verano. El año pasado vinieron 8 niños, pero este año esperamos llegar a las 10 familias o superarlas ya que este verano llegan 60 niños a La Rioja.
-Los chavales vienen con los gastos pagados.
-Sí. Gracias al Gobierno de La Rioja, a las asociaciones y ayuntamientos, los niños vienen aquí con los gastos pagados. La familia sólo tiene llevarlo al médico para que le hagan una revisión y atenderlo como si fuera un hijo más, sin obligarle a comer ciertos alimentos porque los niños son musulmanes. En Haro, la entrada a las piscinas y al cine también la tienen pagada.
-Como madre acogedora ¿qué supone tener a un niño durante el verano?
-Supone el todo porque compartes una parte de tu vida con un niño de otra cultura que le llegas a querer como a un hijo. Cuando se va es como tener un hijo a muchos kilómetros de distancia. Necesitas ir a verle y luego te cuesta volver.
-¿Cómo responden los niños?
-Muy bien. Ellos conocen el castellano porque fue colonia española y conservan el idioma. Al niño le sorprende todo, desde el grifo de agua, hasta la nevera o la tele porque las condiciones en las que viven allí son muy malas.












