LOS HECHOS
El informe de daños recoge además que 2,8 hectáreas de terreno estaban ocupadas por masa vegetal, por lo que propone a la Junta de Compensación que promueve la nueva zona residencial reconstruir el soto en una parcela de propiedad municipal. Concretamente, el documento señala que debe restituirse en el término de Manzanillo. La sanción propuesta es de tipo ecológico y contempla medidas medioambientales compensatorias a los daños ocasionados por la empresa Lázaro Conextran, adjudicataria de la urbanización.
Los hechos sucedieron durante el pasado mes de octubre y fueron denunciados por Ecologistas en Acción. En un primer momento se habló de 2,5 hectáreas arrasadas junto a la Vía Verde, entre el parque del Cidacos y la autopista AP-68. Por su parte, la Administración local requirió la paralización inmediata de los trabajos.
Según un decreto de Alcaldía emitido entonces «supone un incumplimiento de las especificaciones del proyecto de urbanización, aprobado en mayo del 2007». Asimismo, consideraba que «ha supuesto una pérdida de valor natural no recuperable a corto plazo». En este sentido, se exigía a la Junta de Compensación respetar la vegetación existente en todo el ámbito de actuación, procediendo al mantenimiento de las unidades existentes en los futuros espacios verdes, así como el transplante de aquellas que se encuentran en viales o zonas de parcelación.
445 viviendas
La iniciativa que se debe acometer en el Cidacos se localiza al sur del casco urbano, en la margen izquierda de la salida hacia Arnedo. Esencialmente, está constituida por la vega del río. Dicho terreno se sitúa bajo la avenida de Numancia y limita con la N-232 y el parque del Cidacos. Su superficie alcanza los 304.714 metros cuadrados, de los cuales casi 100.000 metros cuadrados son edificables. Las previsiones de construcción estiman 455 viviendas, entre colectivas y unifamiliares.











