
Llegados desde diferentes puntos de la zona norte, 174 participantes tomaron parte en la salida de una prueba que cumple su segunda edición, acrecentando los números que ya la consolidaron hace un año.
Corredores riojanos, aragoneses, navarros, vascos, junto con personas llegadas de Madrid o Barcelona, muy vinculadas al municipio, no perdieron la oportunidad de participar en una prueba que se hizo especialmente dura en el primer tramo, ya que contaba con una importante subida a un alto de 450 metros.
Después, la belleza del entorno, el paso por la ermita dedicada a la Virgen de Aradón y por los recortados con sus colonias de buitres y la vuelta a la localidad por el Camino de Santiago dentro de la ruta jacobea del Ebro completaron los 13.300 metros del recorrido total.
Poco antes de mediodía, el ex- alcalde de la localidad, José Luis Royo, daba el pistoletazo de salida y, en algo menos de una hora, llegaban los corredores más aventajados que hacían los primeros comentarios sobre la dureza del recorrido. Un trayecto que fue completado en primer lugar por el corredor navarro Jorge Armañazas con un tiempo de 5o minutos y 37 segundos.
La colaboración de los vecinos, la buena disposición de los corredores y el gran ambiente vivido por todos los asistentes, que incluyó como fotógrafo aficionado al consejero de Salud, Jose Ignacio Nieto, hizo de la carrera una auténtica fiesta, en la que la magnífica organización fue uno de los aspectos que destacó.
Los premios para los participantes consistieron en productos típicos de la tierra; vino de la cooperativa de Alcanadre y de las bodegas Ochagavía y Gómez Aguirre, pimientos de Gómez Aguirre, la última edición de la revista Corricolari y una camiseta diseñada exclusivamente para la ocasión por el artista local Jorge Ochagavía.












