
Pero también trata del pasado del pueblo, de la convivencia entre culturas, del enfrentamiento entre éstas y de la conversión y la devoción a la Virgen María.
Para rememorar la leyenda (publicada en 1856 por Manuel Ibo Alfaro) una doncella, en esta ocasión Enma Vidorreta Berdonces, fue la encargada de colocar la bandera bordada. Así, esperan turno en una larga lista doscientas cuarenta futuras doncellas.
Los actos comenzaron a las nueve con una misa en la basílica de la Virgen del Monte. A las once y media se celebró otra ceremonia religiosa en la parroquia de San Gil. Desde allí hubo una procesión hasta la basílica y después de la representación de la obra,
La Asociación Cultural Crónica Cerverana ofreció la octava representación de
La asociación ha editado un folleto con información sobre el balcón de la reina, elemento del antiguo castillo que este año se recreó en el nuevo decorado.
También una nota que resume la fiesta de la bandera «cuyo origen puede remontarse al siglo XVI».





