Esta situación nos preocupa porque sin las revisiones ginecológicas periódicas y sólo con los programas que hay en marcha en materia ginecológica en la sanidad pública no vemos garantizada una atención integral y una detección precoz de las posibles enfermedades ginecológicas. Y se preguntarán ¿por qué? Porque el programa de detección de cáncer de mama atiende a mujeres de 45 años a 65 lo que hace que pacientes de riesgo (historia familiar de cáncer de pecho) ante la imposibilidad de revisión ginecológica se quedan sin poder prevenir una futura enfermedad. Y además, porque el otro programa, el de Mujer Sana, sólo sirve para detectar el cáncer de cervix, cuando sabemos que existen otros cánceres ginecológicos más graves y más habituales que este programa no detecta. Para más INRI, este programa fue anunciado por el ex consejero de Sanidad, D. Pedro Soto, como la solución para eliminar listas de espera (entonces sí se reconoció que había un problema de listas de espera) y dijo en su momento que iba a atender a mujeres de 25 a 40 el primer año, el segundo entre 40 y 50 y el tercer año, además de las anteriores a las de 40 a 50, algo que no ha sido así por falta de medios y personal. Nos mintieron una vez más.
El resultado final es que las riojanas tienen que acudir a la sanidad privada y gastarse de 100 euros en adelante por algo que puede y debe facilitar la sanidad pública, y nosotros no queremos que el Gobierno del PP en La Rioja pida perdón a las mujeres dentro de 400 años, como la Iglesia con Galileo, lo que queremos es que el Gobierno regional garantice de una vez por todas un servicio integral de atención ginecológica como se merecen las ciudadanas que pretenden vivir en la 'Comunidad de la Excelencia'.





