CD LOGROÑÉS0 0 - OSASUNA B
Y no se puede producir, porque, como mucho, sólo podrían igualarle el Palencia y el Osasuna B, y a ambos les gana en el 'average' entre ellos. Sin embargo, al ganar el Burgos, el conjunto castellano se ha situado a cuatro puntos y, por ello, el Logroñés debe esperar a ver qué sucede en estos dos últimos encuentros que restan para finalizar la temporada.
Una victoria en Lezama, ante el Athletic B, dejaría al conjunto blanquirrojo en la categoría sin tener que esperar al último partido, si es que el Burgos también gana el domingo que viene...
En cualquier caso, el empate de ayer viene a ser un pasito más para conseguir la permanencia y también hay que decir que se tendrían que dar demasiadas combinaciones en contra del club blanquirrojo para que no fuera suficiente el número de puntos que ahora mismo tiene para mantenerse. Pero como matemáticamente no está salvado, así hay que especificarlo y explicarlo para que la afición le siga apoyando como hasta ahora, hasta el final.
Mereció ganar
Lo malo es que, ayer, el Logroñés mereció ganar al Osasuna B, porque Omar estuvo a punto de llegar a un jugadón de Ubis, porque Candelas remató de cabeza y Andrés realizó una gran parada, porque, en el último suspiro, el meta osasunista volvió a sacar un balón de gol a cabezazo de Tomi, porque el árbitro se tragó un penalti clarísimo de Samuel en el segundo tiempo, porque...
El caso es que el Logroñés fue el dominador de un primer tiempo en el que el Osasuna se mostró muy rácano a la hora de intentar acercarse a las inmediaciones del área local y en el que siempre el dominio fue blanquirrojo.
Jaume dominaba con Candelas el centro del campo y se salía bien al contragolpe, llegando con cierto peligro a las inmediaciones del área visitante, pero no se terminó de concretar ninguna de las ocasiones que se tuvieron.
Se presentía que en el segundo tiempo iba a tocar sufrir, por el esfuerzo realizado y por el hecho de que el equipo está con los hombres justos desde hace muchas jornadas, y lo cierto es que los navarros se soltaron un poco el pelo e intentaron tocar más el balón y llegar con mayor peligro, aunque Stef no pasó por momentos de graves problemas, más que en una ocasión que resolvió Raúl García con autoridad.
El tiempo corría para los dos equipos, ambos necesitaban la victoria, cada uno para afrontar el final de Liga de distinta forma y con la misma ambición, pero con varios puntos de diferencia.
Y el empate final vino a penalizar a ambos equipos, si bien, en el caso de los blanquirrojos, le sitúa en una posición cada vez más cercana a la tranquilidad.
Ahora, después de la jornada y de los resultados que se han dado, toca seguir mirando hacia abajo, aunque con el optimismo de saber que hay un equipo como el blanquirrojo que ha demostrado que puede puntuar y ganar en cualquier campo.









