
ESPECIALIDAD Y PLAZAS
Según los datos facilitados por el Ministerio de Sanidad y Consumo, en la comunidad autónoma han sido demandados la totalidad de los puestos en todas las especialidades excepto buena parte de los correspondientes a Medicina de Familia y Comunitaria. En este apartado han quedado sin adjudicar hasta la mitad de las 20 plazas previstas en La Rioja.
La situación es común en el resto del país. De las 1.859 plazas ofertadas en toda España para formar médicos de familia en los próximos años, 253 han quedado desiertas, lo que equivale al 13,6%. Prácticamente ninguna otra especialidad muestra esa falta de atractivo para los MIR. Y es que, del total de los 5.517 puestos ofertados a nivel nacional sólo 300 (el 4,6%) no han sido reclamados.
Se da incluso el caso de que muchos de los aspirantes han declinado ocupar una de las vacantes este ejercicio y presentarse al examen del siguiente año. Con ello, confían en lograr en la siguiente convocatoria una nota superior y, por tanto, escalar posiciones en la lista para así optar a un puesto que satisfaga sus pretensiones.
Necesidades cubiertas
¿A qué obedece esta desproporción de intereses entre la Atención Primaria y la Especializada por parte de los futuros médicos? Administración y profesionales coinciden en que convergen múltiples factores.
El presidente de la Sociedad Riojana de Medicina de Familia y Comunitaria, Tomás García, apunta en primer lugar razones académicas. «Durante la carrera no hay contemplada una asignatura de Medicina Familiar como tal, y muchos de los estudiantes no optan por ella en la etapa MIR simplemente por desconocimiento de qué conlleva y qué representa rotar por un centro de salud», reflexiona para alertar de posibles dificultades en la atención sanitaria en el futuro si persiste la misma tendencia.
El director general de Recursos Humanos de la Consejería de Salud, Javier Aparicio, señala también hacia la universidad al buscar el origen de esta coyuntura -«debe hacerse más hincapié en los estudios de grado»-, y niega en todo caso que lleguen a faltar profesionales a este nivel en la comunidad autónoma . «En el 2012, cuando estos diez MIR concluyan su formación, se habrán jubilado cuatro médicos de familia en La Rioja», afirma para garantizar que «las necesidades están programadas y cubiertas».












