
Gracias a su inestimable labor, este insecto se ha convertido en el icono del Mariquitina's Day, que ayer celebró su segunda edición en la finca La Tejera de Fuenmayor. Siguiendo el rastro de mariquitas situado en las inmediaciones del viñedo, se llegaba a la parcela que acogía esta fiesta que combina diversión a raudales, divulgación de la metodología para la elaboración del vino, actividades culturales y buen ambiente.
Una de las iniciativas que más risas suscitó entre los 140 participantes en el evento fue el campeonato de recolección de mariquitas entre los renques. «Hemos recogido un montón, gracias a la vista de lince de mi equipo y a que somos muy espabiladas», aseguraba Marta Pérez de Burgos, que junto a 22 amigos se inscribió para vivir «una nueva experiencia».
Menos alegre se mostraba Carlos González, también burgalés, que se quejaba de que en su hilera «no había mariquitas». No obstante, el frescor de su sangría le quitaba parte de las penas.
Y es que los participantes, llegados de Valencia, Barcelona, Burgos, Bilbao Madrid y La Rioja, alabaron el excelente sabor del vino Orgullo, que nace de estas viñas.
No en vano, uno de los organizadores de la fiesta, Gonzalo Gonzalo, comentó que por medio de este evento y de las actividades que a través de la iniciativa
Así, entre sorpresas regadas por buenos caldos, música, poesía y lecciones de tonelería discurrió una jornada de exaltación del vino y de sus aliadas, las mariquitas.











