
Según el presidente de la Asociación de Hoteles de Rioja, Jaime García-Calzada, «las previsiones de ocupación son buenas para toda La Rioja y superará el 75%», indica García-Calzada. «Eso sí, ninguno de los que llegue a última hora se va a quedar sin una cama», añade.
Para el representante de los hosteleros, este puente es «un balón de oxígeno tras un abril muy malo». La misma idea que comparten el resto de profesionales del sector, como el director del Parador de Santo Domingo. «No estamos llegando a niveles del año pasado y se nota la crisis o la desaceleración. Eso sí, durante este puente, los niveles de ocupación son óptimos», indica Ferrán Rovira, director del establecimiento. Por procedencia, también hay variables: «Se nota que los clientes extranjeros están subiendo un poco, mientras descienden los nacional».
El Balneario de Arnedillo también se encuentra en idéntica situación: «Tenemos todo reservado desde hace bastante tiempo», explica su responsable, Ana Balmaseda. Lo mismo sucede con las bodegas, que durante estas fechas o bien han tenido que programar visitas extra o han tenido que rechazar a turistas por su incapacidad de absorber tanta demanda. «Se nota un auge en el número de visitas y hemos preparado grupos especiales», aseguran desde Bodegas Ontañón, de Logroño «En Franco Españolas ya estábamos ocupados y, lamentablemente, no hemos podido atender la solicitud de varias personas», concluyen en esta bodega logroñesa.











