
CITAS
Y es que este año, por el buen tiempo y por la promoción acumulada de ediciones anteriores, el Mercado Medieval ha superado todas las previsiones de visitas. Además, visitas que adquieren productos. Como muestra: los cien kilos de chorizo escaldado que la Peña Juventud vendió a un precio simbólico en la plaza de Santa María la Real. Y, otro tanto se decía en los diferentes puestos distribuidos por esa plaza y por la de España.
Los responsables de Arnoal estaban encantados con la acogida que han tenido las diferentes actividades previstas para que la fiesta estuviera «viva» a lo largo de toda la jornada. Frente al Ayuntamiento, niños y padres han descubierto el placer de compartir juegos «de los de antes», lejos de las solitarias máquinas digitales. Los adolescentes también han tenido ocasión de blandir con nobleza sus espadas o de probar su habilidad tirando flechas con un arco, mientras que los más pequeños disfrutaban de paseos en burrito, jugaban con los animales de la granja u observaban la impresionante colección de aves rapaces y sus divertidos gestos.
Pero uno de los aspectos más sobresalientes de este Mercado ha sido que no ha hecho la competencia a los comerciantes de Nájera, sino que los ha implicado, y todos han sido cómplices a la hora de convertir el Casco Antiguo de la ciudad en una villa medieval.
Ayer, muchos comerciantes de la calle Mayor y de otras salían a las avenidas vestidos de época, ofreciendo sus productos e invitando a los visitantes a detenerse a charlar y a ver lo que se exponía en la calle.












