La mayor parte de la droga fue enviada desde Palma en un camión, que la policía interceptó en Granollers. Al abrirlo, localizaron en su parte delantera un doble fondo, que ocultaba 61 fardos, con 35 kilos de hachís cada uno. Mientras, en la isla de Mallorca la Policía registró dos domicilios, en los que halló otros 46 fardos de hachís, con un peso total de una tonelada y media.
Otras 11 personas han sido detenidas cuando pretendían introducir en España, a través del río Guadalquivir, 5.100 kilogramos de hachís.





