El titular de Trabajo recordó que las previsiones apuntan a que España seguirá creciendo este año, aunque menos (el 2,3% según la previsión del Ejecutivo) y la situación empezará a remontar a mediados del 2009, por lo que insistió en su oposición a plantear una «congelación salarial o un decretazo que ponga en riesgo las prestaciones sociales».
Explicó que ya ha mantenido su primera reunión con responsables sindicales y de la CEOE, en la que aseguró haber percibido una «predisposición muy grande» y un sentimiento de corresponsabilidad para afrontar la situación.





