Según confirmó la policía autonómica, recibieron una llamada de los responsables del Hotel Arts sobre las 2.30 horas del viernes, avisando de que un cliente, alojado en una habitación VIP, se encontraba dando golpes y armando escándalo. Al llegar al lugar de los hechos se encontraron con un Pajares en plena crisis de ansiedad y visiblemente alterado.
Tras proporcionarle asistencia médica en el mismo lugar de los hechos y calmarle, llamaron a una ambulancia para que llevara al actor al hospital. Pajares no fue detenido, informaron las mismas fuentes. La actuación de los Mossos fue más de socorro que policial. La ambulancia trasladó a Pajares al Hospital del Mar, que se encuentra próximo al hotel. Allí quedó ingresado, después de recibir los cuidados pertinentes.
Desde el Hotel Arts han preferido mantenerse al margen del asunto y no realizar ningún tipo de declaración sobre el tema. La policía catalana sí precisó que por el momento no han hecho efectiva ningún tipo de denuncia. Respecto al hospital, se limitó a confirmar que Pajares fue ingresado allí, aunque no divulgarán ningún parte médico por prescripción facultativa. El actor se encuentra a la espera de ser trasladado a algún centro médico de Madrid.
Éste es el segundo
altercado que Andrés Pajares protagoniza en el margen de una semana. El martes pasado se presentó en un bufete de abogados de Madrid disfrazado con una gorra y un bigote postizo, e intimidó a los empleados con una pistola simulada y un spray irritante, de los utilizados para evitar agresiones. Llegó a agredir a la mujer de uno de los principales socios del bufete con la culata del arma y roció a otros trabajadores con el aerosol. Después de que los mismos empleados del despacho lo redujesen, la policía lo detuvo y lo llevó a comisaría, donde pasó la noche. Tras declarar ante un juez, el actor quedó en libertad con cargos, acusado de un delito de amenazas y dos faltas de lesiones.
Todos estos incidentes se producen después de que el febrero pasado Pajares viese frustrada su vuelta a los escenarios, con un espectáculo en el Teatro Arlequín de Madrid donde celebraba sus cincuenta años en el mundo artístico. Aunque la idea era ofrecer cincuenta representaciones, una por año trabajado, la obra 'A mi manera de hacer' tan sólo duró tres semanas en cartel a causa de la escasa asistencia de público. El teatro rescindió el contrato.












