Tal es la oferta turística española que científicos de varias universidades españolas y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) llevan años trabajando para desarrollar un software, conocido con las iniciales SAMAP (Sistema Adaptativo Multi-Agente de Planificación), que permite a los turistas planificar y personalizar sus visitas. Este programa pone al servicio de los turistas diversas listas de actividades basadas en la experiencia de otros usuarios.
Y para que este proyecto sea una realidad se han utilizado técnicas de inteligencia artificial, como una ciencia que dota a los ordenadores de habilidades para que resuelvan problemas que, en principio, sólo los humanos pueden solucionar. La tecnología desarrollada es de naturaleza abierta e interoperable.
En la actualidad la inteligencia artificial está jugando un importante papel, que será más relevante en un futuro no muy lejano. La inteligencia artificial une las capacidades de memoria y ejecución rápida de los ordenadores, con facultades tan humanas como el sentido común, la intuición y la imaginación.
Su funcionamiento es relativamente sencillo. Los usuarios deben definir sus gustos y necesidades -preferencias artísticas, culturales y gastronómicas, su ritmo de vida y horarios preferidos, si tienen o no movilidad restringida, o su capacidad de gasto-. Con estos datos, el software contrasta estos requisitos personales con la información de una base de datos turística, y ofrece al cliente un plan de visita excluyendo todo lo que no le interese.
El nuevo sistema constituye un avance en la automatización de las actividades turísticas, como lo son ya el pago on-line de billetes o el uso de guías en las visitas.












