Pero, si bien muchas de las tradiciones riojanas nacieron en la Edad Media o alrededor del Camino de Santiago, Fuenmayor atesora una leyenda que proviene de la Guerra de la Independencia. Cuentan que sus habitantes prendieron grandes hogueras por calles y balcones para evitar ser saqueados por las huestes napoleónicas y hacerles creer que la villa ya había sido asaltada. De ahí vienen 'los marchos', en honor a los soldados que se marcharon y pasaron de largo. Otros expertos afirman, sin embargo, el posible origen pagano de la fiesta, que se celebra alrededor del solsticio de otoño, coincidiendo con el final de las cosechas como hacían los romanos en acción de gracias por la cosecha recién terminada.





