Con motivo de cumplirse mañana, día 3, el primer aniversario de la desaparición de la menor inglesa, los padres dijeron ayer a varias cadenas británicas de televisión que cualquier información sobre la niña, por escasa que sea, puede ayudar a localizarla.
«Cualquier padre podrá entender que haremos lo que sea para recuperar a la niña. Iremos al fin del mundo. Somos los padres de Madeleine. Si no la ayudamos, ¿quién lo hará?», afirmó Kate McCann.
Ante las críticas recibidas por dejar a sus hijos -Madeleine y sus dos hermanos gemelos- solos en la habitación donde dormían, la madre de 'Maddie' aseguró que no volverán a correr un riesgo así. «Se ha cometido un delito horroroso, un delito horrible. Es tan importante concentrarse en ello», agregó.
Madeleine, de cuatro años, desapareció de la habitación en la que dormía con sus dos hermanos -entonces de dos años-, en un centro turístico de Praia da Luz, en el Algarve, mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano.
Caso atascado
Un año después de la desaparición de Madeleine, el caso sigue atascado en Portugal, sin que la Policía logre avances en las investigaciones o la Justicia se decida a exculpar o acusar formalmente a sus padres.
Fuentes oficiales portuguesas consultadas ayer rehusaron comentar si se tomará alguna medida en torno al caso en los próximos días, mientras la prensa lusa no se atreve tampoco a aventurar si la condición de sospechosos de Keith y Gerry McCann se mantendrá y por cuánto tiempo.
Además de los padres, la Policía lusa declaró sospechoso formal en la desaparición de Madeleine a un británico, Robert Murat, que vivía cerca del escenario de los hechos.
Pese a no haber formalizado acusación alguna en su contra, las autoridades portuguesas tampoco han liberado a Murat oficialmente de su relación con el caso, ahora en manos de la Fiscalía y de un juzgado de instrucción.
A lo largo de un año, no se ha encontrado rastro alguno del paradero de la menor, pese a los registros y búsquedas que hicieron sobre el terreno centenares de policías y voluntarios y la campaña internacional que organizaron los McCann para difundir la imagen de la niña por todo el mundo.












