
Presentación de los datos del Plan Renove de Electrodomésticos. /ENRIQUE DEL RÍO
El I Plan Renove de Electrodomésticos, del que no se descarta una segunda edición, ha logrado que aumenten en 2.295 los electrodomésticos respetuosos con el medio ambiente de los hogares riojanos. El producto más solicitado fue la lavadora.
El director general de Industria y Comercio, Florencio Nicolás, acompañado del secretario de la FER-Comercio, David Ruiz, y el responsable del Departamento de Industria, Cristina Quintero, presentó hoy el cierre del Plan Renove de Electrodomésticos, que se abrió el 1 de enero.
Nicolás calificó de "éxito" las 2.295 solicitudes recibidas. Cada una de éstas ha supuesto una ayuda de cien euros por el cambio de un electrodoméstico viejo por otro de clase A o superior y, por tanto, con mayor eficiencia energética.
Los cambios en estos electrodomésticos pueden suponer, por ejemplo, en el caso de comprar un frigorífico clase 'A ++', y desechar el de Clase 'G' que se usaba hasta entonces, un ahorro de 724 euros para la familia en quince años y, para toda la sociedad, pasar de generar 8.130 kilowatios/hora a 2.956.
El Plan Renove se enmarcaba en las actuaciones del Plan de Acción de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética del Gobierno de La Rioja, creado para impulsar el uso responsable de la energía y el ahorro energético, tanto para los consumidores finales como para las empresas, y promocionar las energías renovables.
El producto más solicitado para renovar ha sido la lavadora, con un 46,46 por ciento sobre el total, lo que supone 953 piezas. Le sigue, con un 21,06 por ciento, los lavavajillas, con 432 piezas; en tercer lugar, con un 17,4 por ciento, se encuentran los frigoríficos, de los que se han solicitado 357 piezas, seguidos de los combis con un 12,77 por ciento (262 aparatos) y, finalmente, los congeladores que representan el 2,29 por ciento del total (es decir, 47 piezas).
Respecto al tipo de establecimiento que han seleccionado los riojanos para esta renovación, el 78 por ciento de las compras se han efectuado en comercios minoristas, es decir en establecimientos comerciales tradicionales de venta al por menor, frente al 22 por ciento que se han producido en grandes superficies. Además, el 76,64 por ciento de las compras se han producido en Logroño seguido de Lardero, Calahorra y Nájera.