El propietario del centro, Juan Antonio Fernández, que fue quien advirtió a la Policía de las marcas que presentaba el cuerpo, explicó que ese día el arrestado se llevó a su madre para pasar juntos el día fuera de la residencia y que la devolvió en un estado «deplorable». La víctima, de 81 años, tiene Alzheimer y sufrió un derrame cerebral que la dejó en un estado prácticamente vegetativo. Según el propietario del centro, el detenido iba a diario a ver a su madre y, cuando hacía buen tiempo, se la llevaba a pasar el día fuera.
El presunto violador fue detenido el pasado 23 de abril y, tras pasar a disposición del juez, fue encarcelado por un delito de abuso sexual con penetración.
El hombre se encuentra en prisión preventiva después de que, tras prestar declaración durante una hora y negar en reiteradas ocasiones los hechos, tanto el fiscal como el magistrado de guardia del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona coincidieran en la necesidad de retenerle.





