
CAJA RIOJA 73 - SANTA POLA 68
Sin embargo, cuando todos se ponen a defender -y ese todos incluye a jugadores en cuyo ADN está poco escrito ese verbo, como Chufi o Johnson- el equipo cambia de carita. No sólo porque pueda correr y saque canastas fáciles, sino porque parece que la sensación cambia. De pronto, comienzan a entrar los tiros que antes se fallaban, y hasta se diría que la línea de triple se acerca.
Será, al final, una cuestión de actitud. Para ser un equipo grande de esta liga, el Caja necesita morder; si sólo araña, se queda atrás sin remedio. Se ha visto esta temporada en varias ocasiones, y casi siempre con rivales de la zona baja. Ayer, ante el colista ya descendido, Santa Pola, volvió a ocurrir.
Falta de defensa
El equipo salió flojo. No es una novedad del Clavijo, que tiende a tratar los primeros cuartos como minutos que les sobran a los partidos. Los visitantes defendían más, se llevaban rebotes y rechaces, peleaban cada balón suelto. Y los locales, mientras, se conformaban con ver tirar a los contrarios, más que con defenderlos.
Así fueron cayendo los triples del Santa Pola (acabaría el partido con 9). En el lado contrario, además, se fallaban canastas de todos los colores: no sólo triples -muchos- sino bandejitas, tiros bajo el aro, tiritos de cuatro metros.
Como eso se prolongó durante el segundo cuarto, el Palacio miraba atónito el marcador para ver que el descendido ganaba al equipo del play off por 11 (17-28, minuto 13). De hecho, el Caja no anotó hasta que pasaron 5 minutos del segundo cuarto, y acabó marchándose al descanso 9 abajo.
Cambio
La bronca en el vestuario debió ser fenomenal, porque el equipo que volvió al campo no parecía el mismo. En el tercer cuarto, Santa Pola empezó a pasar las de Caín: los alicantinos se encontraron frente a una defensa sensacional, anticipatoria y muy móvil, con Navarro marcando el ritmo. Así, el Santa Pola hizo 9 puntos, y vio cómo la cosa se empataba (46-46) para entrar en el tercer cuarto.
El último parcial fue, por primera vez en el partido, bonito de ver. En el Caja Rioja, mientas Johnson seguía a lo suyo (que es subir de 20 puntos), aparecieron por fin los triples: de Mediano, que mató al rival con 14 puntos en el último parcial.
Así ganó el Caja, que por fin se pareció al equipo que debe ser en los play off. No busquen más: la diferencia está en la defensa.








